Siempre intento tener en casa un poco de hummus o algún dip preparado, echando mano de recetas saludables y no tan calóricas. Versiones hay miles, pero en casos como el del hummus poco cambian los ingredientes base.

Las versiones que más suelo preparar son la básica de garbanzos, el hummus de calabacín y el de remolacha. El tahíne (pasta de semillas de sésamo) es la base de las tres recetas, cuando no tengo suelo comprar las semillas de sésamo al peso y tostarlas un poco en una sartén a fuego bajo. Como siempre algún purista pensará que es un sacrilegio pero ni caso porque va también muy bien en la receta.

Ambas recetas las tomé de El Comidista, soy su fan-groupie perdida. Apenas le he ajustado las cantidades de algunos ingredientes contrastándolo también con la receta de mi papá y de una amiga de padres sirios.

Detallamos ahora los ingredientes por versión:

Hummus de garbanzos

  • Medio kilo o un bote de grande de garbanzos cocidos (de 570 grs), escurridos y lavados
  • Tres cucharadas de tahíne o semillas de sésamo tostadas
  • Un diente de ajo grande
  • El zumo (jugo) de un limón
  • 1 cucharadita de comino molido
  • Una pizca de sal
  • Tres charadas de aceite de oliva

 

 

Hummus de remolacha

  • Medio kilo o un bote de grande de garbanzos cocidos (de 570 grs), escurridos y lavados
  • Tres cucharadas de tahíne o semillas de sésamo tostadas
  • Un diente de ajo grande
  • El zumo (jugo) de un limón
  • 1 cucharadita de comino molido
  • Una pizca de sal
  • Tres charadas de aceite de oliva
  • Una remolacha cocida mediana, de unos 200 grs

 

Preparación

Mezclamos todos los ingredientes en un vaso con un minipimer (turmix o procesador de alimentos) hasta que tengamos una mezcla homogénea, podemos agregar un poco del agua de cocer los garbanzos (o alguna cucharada más de aceite) si tenemos una mezcla muy espesa y necesitamos diluir un poco.

Se suele servir con un chorrito de aceite de oliva y pimentón molido (paprika) por encima -en algunos casos también un poco de comino- y en el caso del hummus de remolacha, adornado con perejil o cilantro picado. Lo acompañamos con trozos de pan pita, tostadas o crudités de verduras (palitos de zanahoria y apio).

Yo lo suelo comer con zanahorias crudas, lavadas y ya…así como si fuese la reencarnación de Bugs Bunny 🙂

Pronto, pronto, en un próximo post ya tendremos las versiones de hummus de calabacín y el babaganush (de berenjena).

Les dejo el link a las recetas de El Comidista por si quieren revisarlas: