Comer sano no tiene porque ser aburrido, desabrido o feo, mucho menos una penitencia.

Yo siempre estoy dándole la vuelta a algunos platos para hacerlos menos pesados y más sanos, intentando que no pierdan en sabor ni en presencia.

Hay opciones veganas y vegetarianas de muchos platos conocidos, y en Instagram y Pinterest siempre vemos miles de opciones de recetas que perfectamente podemos guardarnos para hacerlas en casa.

Tal es el caso de esta salsa. La vi en algunas fotos en Instagram, bien con berenjenas, otras verduras o lentejas, y me decidí a repetirla en casa partiendo de mi receta base de salsa boloñesa, haciendo suficiente para estos días de frío y perezón de meterme en la cocina.

Tiempo de preparación: 60 -75 minutos / 10 – 12 porciones.

Así que mis ingredientes para la salsa son:

  • 800 grs (dos botes medianos) de tomate triturado.
  • 570 grs de lentejas cocidas (un tarro grande).
  • 100 ml de agua o caldo de verduras.
  • 2 dientes de ajo grandes.
  • 2 cebollas medianas.
  • 2 zanahorias.
  • 3 tallos de apio (celery).
  • 1 cdta. de sal.
  • 1 cda. de paprika o pimentón dulce.
  • Una pizca de orégano.
  • Una hoja de laurel.

Y repito: La salsa boloñesa no lleva pimiento (pimentón) ¡jamás!

Preparación:

  1. Cortar en brunoise (cuadritos muy pequeñitos y uniformes) la cebolla, ajo, zanahoria y el apio. Rehogar a fuego medio en aceite de oliva.
  2. Luego de que aclaren las verduras, agregamos el tomate triturado, paprika, orégano, laurel y el caldo (o agua).
  3. Removemos para mezclar, bajamos un poco el fuego (en mi vitro que llega hasta 9 lo dejo en 4) y cocinamos por 45 – 60 minutos para reducir un poco y concentrar la salsa, además de ablandar las verduras. Siempre removiendo de vez en cuando para que no se pegue.
  4. Agregamos las lentejas cocidas, removemos bien para mezclar, agregamos la sal y dejamos al fuego unos 30 minutos más.
    Probamos al final de la cocción y corregimos de sal si hace falta. Apagamos el fuego y dejamos reposar tapada hasta servir.

Para servir lo ideal es utilizar una pasta que se impregne bien con la salsa, para mi la pasta corta es la mejor opción. También puede valernos la misma salsa para rellenar calabacines, berenjenas, boniatos o pimientos, y luego hornearlos. Sería una comida o cena ligera, saciante y contundente sin ser pesada.

La salsa puede conservarse en la nevera por un par de semanas, e incluso podemos hacer en cantidad y congelarla para ir sacando poco a poco las porciones que vayamos a usar. .

Yo me pensaré lo de rellenar verduras y hornearlas, y ya les iré contando qué nuevas ideas y recetas se nos van ocurriendo para estas fechas de comilonas navideñas.

Descansen, protéjanse del frío y pasen un muy feliz fin de semana. Mientras, yo sigo en la cocina otra vez con hallacas.

¡Un abrazo!